Comentario con respecto al artículo periodístico publicado por el Semanario Universidad y escrito por el señor Adonay Arrieta.
El recién jueves anterior con fecha 07 de Julio del corriente; el periódico Semanario Universidad perteneciente a la Universidad de Costa Rica; en su sección de opinión; publicó un artículo periodístico escrito por el abogado y docente de la Facultad de Derecho de dicho centro de estudios superiores.
El artículo se titula: “Nuevo Magistrado en la Sala IV”. Al leer el artículo la primera impresión que obtuve fue muy imprecisa ya que tuve que leerlo nuevamente y releerlo otra vez para desmenuzar un poco más el mensaje dentro de las líneas de escritura.
A pesar de ser un artículo interesante y en el cual mi parecer es acorde con lo manifestado por el señor Arrieta, me parece que se usa un lenguaje muy tecnificado haciendo alusión a elementos que tienen cierto grado de profundidad y que no es del conocimiento de la mayoría de los lectores.
Así por ejemplo contemplemos aspectos como que el Semanario que aunque está dirigido hacia un público meta con cierto grado de intelectualidad, es posible que personas ajenas a la casa de estudios superiores o quizá algún sencillo mortal se le antoja leerlo, por lo que pienso que en ocasiones el lenguaje debe ser sencillo y fluido para que sea de fácil comprensión a la personas.
Así entonces utilizar términos como “alieni iuris” y “sui iuris”; son términos con énfasis jurídico que para la mayoría de las personas es desconocido.
Sin embargo aparte de la anotación que le hago a ese artículo en cuanto a asuntos propios de lenguaje he de rescatar algunos particulares y son los siguientes:
Es cierto que parte de los puestos importantes de nuestra gobernabilidad como país están asociados a compadrazgos, a compromisos previos por medio de una campaña política embarrada, por favores pendientes o quizá por cualquier otra situación que merezca favorecer a alguien a cambio de algo.
Sin embargo el profesor Arrieta hace mención en el artículo algo que me llamó mucho la atención, y es cuando reza: “…en el caso de litigantes, vacunarse contra el activismo electoral, y en el caso de letrados o jueces, revisar la prevalencia de criterios jurídicos objetivos en sus sentencias.”; por lo se evidencia mucha objetividad en ese comentario, ya que se debe apartar lo que corresponde a la ética en el ejercicio de la práctica profesional y ser lo más objetivo posible, de aquello que puede venir a enturbecer las aguas cristalinas del río. Por lo que se debe hacer lo que se tenga que hacer y debe prevalecer el buen criterio y juicio de las personas sin que se vea afectado el ¿por qué? de su proceder.
Ahora bien otro de los aspectos que quiero destacar es que como muchas de las cosas que tienen que ver con asuntos políticos de mi país la burocracia se hace presente. ¿Cómo es posible, que la elección de dicho magistrado Rueda, se haya llevado el periodo equivalente al de dos gestaciones de una mujer?
¡Es inaudito que esto suceda!, ¡es ridículo!, ¡que pena me da!, que los Padres de la Patria carezcan de la importancia que se le debe dar a dicho proceso, y la falta de compromiso para abordar este y otros temas de relevancia nacional; pues al fin son ellos los Padres de la Patria que hemos elegido la mayoría de costarricenses para que puedan llevar en parte las riendas del país; sin embargo su labor en ocasiones es vaga y se prefieren los viajes, las dietas, la popularidad y estar ahí en una curul esperando el tiempo que pase para pensionarse con honorarios de lujo.
No conozco al señor Paul Rueda, por lo que expresarme con referencia a ¿quién es él?, no sería prudente, ya que uno como persona no puede referirse con respecto a quién no conoce. Sin embargo espero que por lo que representa su función pública y por los atestados académicos que posee, el magistrado Rueda desempeñe su función de la mejor manera posible, evidenciando su ética profesional, su buen juicio para con la seriedad que representa el cargo; y que no se deje viciar por los tentáculos de la corrupción, de la política en provecho propio.
Por el contrario que al ser un jurista Constitucional, aproveche su conocimiento y lo ejecute de la mejor manera, con objetividad y sencillez que destaca a los labriegos sencillos de mi país.
viernes, 8 de julio de 2011
lunes, 4 de julio de 2011
La Ley de Heródes.
La ley de Herodes
La ley de Herodes es una película de producción mexicana que se realizó en el año de 1999. Se trata de una comedia sátira sobre la corrupción política sufrida en México durante el extenso y casi perpetuo mandato del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La película se desarrolla en el año de 1949, cuando los habitantes de la localidad de San Pedro de los Sahuaros una comunidad al parecer indígena se da un hecho que marca el horizonte de la comunidad cuando decapitan de un machetazo a su alcalde cuando trataba de huir del pueblo con el dinero de las arcas municipales recogido a través de los impuestos.
Tras este evento, el Lic. López, secretario del gobernador, decide nombrar a Juan Vargas, quien era el jefe encargado de un basurero y antiguo militante del P.R.I. como nuevo alcalde de dicha localidad hasta las próximas elecciones en las que él es firme aspirante para ocupar el puesto de gobernador del estado.
Vargas afronta su misión con las mejores intenciones hasta que poco a poco, va descubriendo los beneficios del poder y la corrupción; y el problema surge cuando a Vargas le empieza a gustar ese estilo de vida.
Se transforma así, en un tirano capaz de todo, incluso de recurrir al crimen, para perpetuarse en el puesto y poder garantizarse el estilo de vida que asume.
Este film ejemplifica de la manera muy evidente y justifica de alguna manera el poder que tienen los funcionarios públicos para poder por medio de la corrupción lograr enriquecerse y prosperar; ¡claro de manera equivocada!
La película aborda los problemas sociales, políticos y económicos de esa comunidad y del país en general; y resalta la frase que reza: “¡Te tocó la ley de Herodes, o te chingas o te jodes!” por lo que se obliga al señor Vargas a asumir una conducta de realizar algo que moralmente no es aceptable, pero que se ve obligado a hacerlo por el bien propio.
Los habitantes de la localidad de San Pedro de los Sahuaros sufren de carencias y falta de prosperidad por las actitudes que tienen y no como culpa producto del gobierno y sus políticas precarias.
Por su parte en términos de gobernabilidad es importante recalcar que el sistema de gobierno de un solo partido político que gana todas las elecciones presidenciales de manera consecutiva por parte del P.R.I.
En otro asunto político se presenta una escena en que Vargas pregunta a su secretario municipal como interpretar una fracción de un artículo de ley que no comprende al leer su compendio de leyes, su secretario le aconseja que lo haga como lo entienda, pero siempre procediendo con justicia, también le aclara que esas leyes las redactan quienes no conocen los problemas reales de la sociedad. Así mismo otro evento que destaca dentro de la trama de la película es al momento en que Vargas se detiene a observar el poste erguido como su primera gran obra municipal.
Por lo que Vargas temiendo agresiones de la población, carga la munición de su revólver y se le dispara accidentalmente.
Es justo ahí en ese momento en que me voy a referir al aspecto propio del revolver; ya que con fines académicos se me pregunta ¿qué representa el revólver en la película?
Para mi apreciación personal el revólver significa simbólicamente el poder, mismo poder que se le confiere a quien lo porta; por lo que para el caso de la película el poder está representado por el personaje Juan Vargas, quien es el portador del revólver en cuestión; además recordemos que el personaje correspondiente es el alcalde de San Pedro de los Sahuaros y que como tal es la máxima autoridad de la localidad.
También dentro de esta película queda de manifiesto el mal uso que se le da a las Constituciones y que en consecuencia de ese mal uso e interpretación antojadiza propicia el deterioro en la calidad de vida de sus pobladores y fomenta el aprovechamiento en beneficio propio de el personaje al que se le confiere el poder.
En síntesis, el revólver representa el poder, el dominio, el control que tiene el que lo porta sobre los demás y el aprovechamiento que se da por parte de quien lo manipula, pues a pura fuerza y según La Ley de Herodes logra cometer ilícitos en provecho propio; ya que "¡te chingas o te jodes!"
La ley de Herodes es una película de producción mexicana que se realizó en el año de 1999. Se trata de una comedia sátira sobre la corrupción política sufrida en México durante el extenso y casi perpetuo mandato del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La película se desarrolla en el año de 1949, cuando los habitantes de la localidad de San Pedro de los Sahuaros una comunidad al parecer indígena se da un hecho que marca el horizonte de la comunidad cuando decapitan de un machetazo a su alcalde cuando trataba de huir del pueblo con el dinero de las arcas municipales recogido a través de los impuestos.
Tras este evento, el Lic. López, secretario del gobernador, decide nombrar a Juan Vargas, quien era el jefe encargado de un basurero y antiguo militante del P.R.I. como nuevo alcalde de dicha localidad hasta las próximas elecciones en las que él es firme aspirante para ocupar el puesto de gobernador del estado.
Vargas afronta su misión con las mejores intenciones hasta que poco a poco, va descubriendo los beneficios del poder y la corrupción; y el problema surge cuando a Vargas le empieza a gustar ese estilo de vida.
Se transforma así, en un tirano capaz de todo, incluso de recurrir al crimen, para perpetuarse en el puesto y poder garantizarse el estilo de vida que asume.
Este film ejemplifica de la manera muy evidente y justifica de alguna manera el poder que tienen los funcionarios públicos para poder por medio de la corrupción lograr enriquecerse y prosperar; ¡claro de manera equivocada!
La película aborda los problemas sociales, políticos y económicos de esa comunidad y del país en general; y resalta la frase que reza: “¡Te tocó la ley de Herodes, o te chingas o te jodes!” por lo que se obliga al señor Vargas a asumir una conducta de realizar algo que moralmente no es aceptable, pero que se ve obligado a hacerlo por el bien propio.
Los habitantes de la localidad de San Pedro de los Sahuaros sufren de carencias y falta de prosperidad por las actitudes que tienen y no como culpa producto del gobierno y sus políticas precarias.
Por su parte en términos de gobernabilidad es importante recalcar que el sistema de gobierno de un solo partido político que gana todas las elecciones presidenciales de manera consecutiva por parte del P.R.I.
En otro asunto político se presenta una escena en que Vargas pregunta a su secretario municipal como interpretar una fracción de un artículo de ley que no comprende al leer su compendio de leyes, su secretario le aconseja que lo haga como lo entienda, pero siempre procediendo con justicia, también le aclara que esas leyes las redactan quienes no conocen los problemas reales de la sociedad. Así mismo otro evento que destaca dentro de la trama de la película es al momento en que Vargas se detiene a observar el poste erguido como su primera gran obra municipal.
Por lo que Vargas temiendo agresiones de la población, carga la munición de su revólver y se le dispara accidentalmente.
Es justo ahí en ese momento en que me voy a referir al aspecto propio del revolver; ya que con fines académicos se me pregunta ¿qué representa el revólver en la película?
Para mi apreciación personal el revólver significa simbólicamente el poder, mismo poder que se le confiere a quien lo porta; por lo que para el caso de la película el poder está representado por el personaje Juan Vargas, quien es el portador del revólver en cuestión; además recordemos que el personaje correspondiente es el alcalde de San Pedro de los Sahuaros y que como tal es la máxima autoridad de la localidad.
También dentro de esta película queda de manifiesto el mal uso que se le da a las Constituciones y que en consecuencia de ese mal uso e interpretación antojadiza propicia el deterioro en la calidad de vida de sus pobladores y fomenta el aprovechamiento en beneficio propio de el personaje al que se le confiere el poder.
En síntesis, el revólver representa el poder, el dominio, el control que tiene el que lo porta sobre los demás y el aprovechamiento que se da por parte de quien lo manipula, pues a pura fuerza y según La Ley de Herodes logra cometer ilícitos en provecho propio; ya que "¡te chingas o te jodes!"
domingo, 3 de julio de 2011
Trabajo de Investigación. La Impunidad en el Poder Judicial.
Tema de proyecto de investigación:
IMPUNIDAD EN COSTA RICA
El presente ensayo aborda el tema de la micro investigación correspondiente al curso de Introducción al Derecho del primer semestre del año 2011; el cual después de una recopilación de datos de fuentes primarias sintetiza y concluye algunos puntos relevantes de la investigación, misma que se refiere al tema de impunidad en Costa Rica en un periodo de la última década.
Costa Rica, un paraíso turístico que no es exento de la criminalidad, pero que tampoco es el peor de los países por visitar. Es un país donde hay mucho que ofrecer al turista tanto extranjero y nacional; sin embargo no podemos hacernos de la vista gorda e ignorar asuntos como la impunidad que existe en nuestro sistema judicial.
Mi país ha servido como un paraíso fiscal para el lavado de dinero producto de la criminalidad; hay que ser objetivo al tratar de escribir, y ¡es ese justo mi propósito! con este ensayo investigativo, que presenta algunos argumentos importantes después de una amplia recopilación de fuentes.
Empiezo entonces mencionando que estudios recientes muestran que en Costa Rica se condena solo a uno de cada 100 ladrones; a once de cada cien violadores y a cinco de cada cien personas que se ven envueltas en actividades ligadas al narcotráfico.
Estas cifras son verdaderamente alarmantes, preocupantes y esas estadísticas tienen un grado de fidelidad bastante alto; así entonces tenemos que: las estadísticas no mienten. En el año recién pasado las estadísticas lo registran como el año con más homicidios en la historia del país y solo tres de cada 10 asesinos fueron condenados.
Un informe basado en las estadísticas del Poder Judicial de los últimos diez años (desde que entró en vigencia el Código Procesal Penal a la fecha, revela cifras alarmantes acerca de la incompetencia del sistema judicial para resolver los conflictos de los costarricenses y sólo muy bajos índices de los imputados son condenados por nuestro sistema.
Además dichas estadísticas son reforzadas por un estudio realizado por el bufete Juris encabezado por el abogado penalista don Juan Diego Castro y una serie de abogados asociados a la causa.
Dicho estudio estadístico realizado por el bufete Juris Costa Rica señala que tras una serie de cuadros realizados bajo la supervisión de un experto en estadística revelan que de 1.315.720 de denuncias presentadas, en ese lapso de tiempo, solo el 7,3% acabaron en una sentencia condenatoria.
“Hay que dejar claro que no podemos hablar en términos absolutos de estos resultados porque probablemente haya gente inocente que fue denunciada, pero tampoco tenemos en las estadísticas judiciales, ni pronunciamiento de los magistrados donde se manifieste la preocupación de estar contabilizando cuanta gente es realmente inocente.
“Que no me vengan con el cuento de la inocencia formal o el indubio pro reo” (manifiesta Castro). En el cual se evidencia que por errores de la policía o por errores de los fiscales o por cuestiones formales, hay que absolver al imputado, pero no es porque sea inocente en términos objetivos; sino que procesalmente como se cometieron errores, se absuelve”, explicó el mismo Castro al presentar el informe.
El abogado destacó que en el rubro de homicidios se haya llegado a la cifra más alta de la historia del país. Al respecto manifiesta que:
“Esta es la primera vez en la historia de Costa Rica que la tasa de homicidios llega a dos cifras 10.2 por cada 100 mil habitantes. Nunca antes del 2008, los homicidios habían pasado de una cifra. Los mil marineros del barco del gobierno no vieron la tormenta de la criminalidad”, detalló el jurista.
Para el director de Juris este gobierno se ha hecho de la vista gorda en materia de seguridad, comparando las estadísticas con los otros países del área donde la violencia y la inseguridad imperan. ¡Qué consuelo!
Por lo que pienso que ese discurso irresponsable de los políticos que estamos mejor que muchos se responde con un adagio antiquísimo: mal de muchos consuelo de tontos y eso no puede ser, ya que entonces ¿qué clase de ciudadanos somos?, que nos conformamos con tan poco.
Otro agravante en el rubro estadístico lo representan los crímenes, en los cuales solo se han logrado condenar el 30% de los casos. Según estadísticas del Poder Judicial en el 2010, tres de cada 10 asesinos fueron condenados. Ciertamente el Poder Judicial no resuelve los casos, año a año, que se dan, pero cuando comparamos un periodo de 10 años atrás, nos damos cuenta que hay una constante, por lo que el riesgo de que un asesino quede condenado es del 50%; o sea tal en Costa Rica es posible ser homicida y ¡tal vez!, sólo ¡tal vez!, en complicidad con un mal ejercicio del procedimiento legal para llevar a un sospechoso hacia el camino de la culpabilidad o bien con la ausencia de pruebas o mismas que no cumplan con los requerimientos básicos o finalmente con un buen planeamiento del imputado, sea posible que se le declare una absolutoria y regrese a su casa, al barrio, a las calles de Costa Rica, riéndose del sistema judicial costarricense esperando cometer su próxima fechoría y temiendo muy poco a la legislación judicial, pues, se da cuenta que es ineficiente.
Con respecto a los violadores se señala que en los últimos diez años 14.670 personas presentaron denuncias por este delito y tan solo condenaron a 1.611 personas. ¡que ridículo! ¿cierto?
Esto quiere decir que el 89% de los violadores se salvaron, pues en este delito no hay conciliación, no hay criterios fiscales. Es uno de los delitos que marcan más el impunombre, de cada 10 violadores solo condenan a un poquito más de 1, propiciando la reincidencia del delito y provocando en los delincuentes actitudes y aptitudes macabras en perjuicio de la sociedad.
En asuntos referidos al robo y hurto se manifiesta que ni siquiera uno de cada 10 ladrones denunciados va a la cárcel, y que no se tiene una respuesta judicial efectiva. El hurto es una sustracción de un bien ajeno o parcialmente ajeno, por ejemplo el que le saca a usted la billetera y el delito de robo es ese hurto pero utilizando la fuerza, en ese rubro me parece que está el centro del problema porque se denuncia apenas una cuarta parte de los robos que se cometen y aún así se denunciaron 898 robos por cada cien mil habitantes el año pasado y solo condenaron al 2,3% de los ladrones, poniendo de manifiesto una vez más el grado de impunidad en Costa Rica.
En el delito de narcotráfico no se escapa del escandaloso apartado de impunidad dentro del sistema judicial costarricense; los datos del Poder Judicial ponen en evidencia que en este país se venden drogas en casi todos los barrios o en una buena cantidad de los mismos; las denuncias por venta de droga se dispararon de una forma impresionante en diez años.
La pregunta pertinente es ¿Qué están haciendo los políticos en contra del narcotráfico?, ¿A caso tomando su tajada? ¿Quizá haciéndose más millonarios a costilla de la salud pública?
En Costa Rica pasamos de 2.554 denuncias en el año 2000 a 32.230 en el año 2010, el que no perciba la explosión narcotraficante en el país es que no está en nada, está muerto o no es costarricense comprometido con su país.
Lo más grave es la cantidad de vendedores de drogas que fueron denunciados y andan felices de la vida en la calle recetando y alimentando el apetito de los adictos por robar y de los narcos por matar.
El 95.3% de los acusados por narcotráfico no fueron a la cárcel. ¿Será que esto tiene que ver con la criminalidad costarricense, será que los robos están relacionados con el crack y las drogas?
¡Claro que sí!, el impacto que está teniendo el narcotráfico en el país es espeluznante y ¿cuál es la política en contra del narcotráfico?, ¿será acaso cambiar las medidas preventivas que dicta una jueza que pareciera inconsciente del problema social o poco conocedora del principio de racionalidad, que manda a dos mexicanos en principio a cumplir casa por cárcel, donde fueron capturados infraganti con la evidencia que los inculpa en la propia mano gracias a un accidente aéreo que se da.
¡Por favor! ¿qué locura es esa? Parece que no hay respuestas y es ahí como me referí con anterioridad en otro artículo cuando manifiesto que el sistema judicial está en quiebra.
Fuentes:
Fabián Meza. fmeza@diarioextra.com 21 nov/09
Lic. Juan Diego Castro; abogado penalista en Costa Rica. Revista electrónica Misión Global.
IMPUNIDAD EN COSTA RICA
El presente ensayo aborda el tema de la micro investigación correspondiente al curso de Introducción al Derecho del primer semestre del año 2011; el cual después de una recopilación de datos de fuentes primarias sintetiza y concluye algunos puntos relevantes de la investigación, misma que se refiere al tema de impunidad en Costa Rica en un periodo de la última década.
Costa Rica, un paraíso turístico que no es exento de la criminalidad, pero que tampoco es el peor de los países por visitar. Es un país donde hay mucho que ofrecer al turista tanto extranjero y nacional; sin embargo no podemos hacernos de la vista gorda e ignorar asuntos como la impunidad que existe en nuestro sistema judicial.
Mi país ha servido como un paraíso fiscal para el lavado de dinero producto de la criminalidad; hay que ser objetivo al tratar de escribir, y ¡es ese justo mi propósito! con este ensayo investigativo, que presenta algunos argumentos importantes después de una amplia recopilación de fuentes.
Empiezo entonces mencionando que estudios recientes muestran que en Costa Rica se condena solo a uno de cada 100 ladrones; a once de cada cien violadores y a cinco de cada cien personas que se ven envueltas en actividades ligadas al narcotráfico.
Estas cifras son verdaderamente alarmantes, preocupantes y esas estadísticas tienen un grado de fidelidad bastante alto; así entonces tenemos que: las estadísticas no mienten. En el año recién pasado las estadísticas lo registran como el año con más homicidios en la historia del país y solo tres de cada 10 asesinos fueron condenados.
Un informe basado en las estadísticas del Poder Judicial de los últimos diez años (desde que entró en vigencia el Código Procesal Penal a la fecha, revela cifras alarmantes acerca de la incompetencia del sistema judicial para resolver los conflictos de los costarricenses y sólo muy bajos índices de los imputados son condenados por nuestro sistema.
Además dichas estadísticas son reforzadas por un estudio realizado por el bufete Juris encabezado por el abogado penalista don Juan Diego Castro y una serie de abogados asociados a la causa.
Dicho estudio estadístico realizado por el bufete Juris Costa Rica señala que tras una serie de cuadros realizados bajo la supervisión de un experto en estadística revelan que de 1.315.720 de denuncias presentadas, en ese lapso de tiempo, solo el 7,3% acabaron en una sentencia condenatoria.
“Hay que dejar claro que no podemos hablar en términos absolutos de estos resultados porque probablemente haya gente inocente que fue denunciada, pero tampoco tenemos en las estadísticas judiciales, ni pronunciamiento de los magistrados donde se manifieste la preocupación de estar contabilizando cuanta gente es realmente inocente.
“Que no me vengan con el cuento de la inocencia formal o el indubio pro reo” (manifiesta Castro). En el cual se evidencia que por errores de la policía o por errores de los fiscales o por cuestiones formales, hay que absolver al imputado, pero no es porque sea inocente en términos objetivos; sino que procesalmente como se cometieron errores, se absuelve”, explicó el mismo Castro al presentar el informe.
El abogado destacó que en el rubro de homicidios se haya llegado a la cifra más alta de la historia del país. Al respecto manifiesta que:
“Esta es la primera vez en la historia de Costa Rica que la tasa de homicidios llega a dos cifras 10.2 por cada 100 mil habitantes. Nunca antes del 2008, los homicidios habían pasado de una cifra. Los mil marineros del barco del gobierno no vieron la tormenta de la criminalidad”, detalló el jurista.
Para el director de Juris este gobierno se ha hecho de la vista gorda en materia de seguridad, comparando las estadísticas con los otros países del área donde la violencia y la inseguridad imperan. ¡Qué consuelo!
Por lo que pienso que ese discurso irresponsable de los políticos que estamos mejor que muchos se responde con un adagio antiquísimo: mal de muchos consuelo de tontos y eso no puede ser, ya que entonces ¿qué clase de ciudadanos somos?, que nos conformamos con tan poco.
Otro agravante en el rubro estadístico lo representan los crímenes, en los cuales solo se han logrado condenar el 30% de los casos. Según estadísticas del Poder Judicial en el 2010, tres de cada 10 asesinos fueron condenados. Ciertamente el Poder Judicial no resuelve los casos, año a año, que se dan, pero cuando comparamos un periodo de 10 años atrás, nos damos cuenta que hay una constante, por lo que el riesgo de que un asesino quede condenado es del 50%; o sea tal en Costa Rica es posible ser homicida y ¡tal vez!, sólo ¡tal vez!, en complicidad con un mal ejercicio del procedimiento legal para llevar a un sospechoso hacia el camino de la culpabilidad o bien con la ausencia de pruebas o mismas que no cumplan con los requerimientos básicos o finalmente con un buen planeamiento del imputado, sea posible que se le declare una absolutoria y regrese a su casa, al barrio, a las calles de Costa Rica, riéndose del sistema judicial costarricense esperando cometer su próxima fechoría y temiendo muy poco a la legislación judicial, pues, se da cuenta que es ineficiente.
Con respecto a los violadores se señala que en los últimos diez años 14.670 personas presentaron denuncias por este delito y tan solo condenaron a 1.611 personas. ¡que ridículo! ¿cierto?
Esto quiere decir que el 89% de los violadores se salvaron, pues en este delito no hay conciliación, no hay criterios fiscales. Es uno de los delitos que marcan más el impunombre, de cada 10 violadores solo condenan a un poquito más de 1, propiciando la reincidencia del delito y provocando en los delincuentes actitudes y aptitudes macabras en perjuicio de la sociedad.
En asuntos referidos al robo y hurto se manifiesta que ni siquiera uno de cada 10 ladrones denunciados va a la cárcel, y que no se tiene una respuesta judicial efectiva. El hurto es una sustracción de un bien ajeno o parcialmente ajeno, por ejemplo el que le saca a usted la billetera y el delito de robo es ese hurto pero utilizando la fuerza, en ese rubro me parece que está el centro del problema porque se denuncia apenas una cuarta parte de los robos que se cometen y aún así se denunciaron 898 robos por cada cien mil habitantes el año pasado y solo condenaron al 2,3% de los ladrones, poniendo de manifiesto una vez más el grado de impunidad en Costa Rica.
En el delito de narcotráfico no se escapa del escandaloso apartado de impunidad dentro del sistema judicial costarricense; los datos del Poder Judicial ponen en evidencia que en este país se venden drogas en casi todos los barrios o en una buena cantidad de los mismos; las denuncias por venta de droga se dispararon de una forma impresionante en diez años.
La pregunta pertinente es ¿Qué están haciendo los políticos en contra del narcotráfico?, ¿A caso tomando su tajada? ¿Quizá haciéndose más millonarios a costilla de la salud pública?
En Costa Rica pasamos de 2.554 denuncias en el año 2000 a 32.230 en el año 2010, el que no perciba la explosión narcotraficante en el país es que no está en nada, está muerto o no es costarricense comprometido con su país.
Lo más grave es la cantidad de vendedores de drogas que fueron denunciados y andan felices de la vida en la calle recetando y alimentando el apetito de los adictos por robar y de los narcos por matar.
El 95.3% de los acusados por narcotráfico no fueron a la cárcel. ¿Será que esto tiene que ver con la criminalidad costarricense, será que los robos están relacionados con el crack y las drogas?
¡Claro que sí!, el impacto que está teniendo el narcotráfico en el país es espeluznante y ¿cuál es la política en contra del narcotráfico?, ¿será acaso cambiar las medidas preventivas que dicta una jueza que pareciera inconsciente del problema social o poco conocedora del principio de racionalidad, que manda a dos mexicanos en principio a cumplir casa por cárcel, donde fueron capturados infraganti con la evidencia que los inculpa en la propia mano gracias a un accidente aéreo que se da.
¡Por favor! ¿qué locura es esa? Parece que no hay respuestas y es ahí como me referí con anterioridad en otro artículo cuando manifiesto que el sistema judicial está en quiebra.
Fuentes:
Fabián Meza. fmeza@diarioextra.com 21 nov/09
Lic. Juan Diego Castro; abogado penalista en Costa Rica. Revista electrónica Misión Global.
miércoles, 29 de junio de 2011
Cidade de Deus o Ciudad de Dios.
Ciudad de Dios es el título de una película brasileira que aborda el tema de la problemática criminal dentro de los barrios pobres. Esta película expone los elementos de un drama de la vida real que se desarrolla entre Zé pequeño y Mané Galinha.
Una frase que identificó a la película fue: "Lucha y nunca sobrevivirás... corre y nunca sobrevivirás..." frase que identifica muy claramente las intenciones de la película.
El argumento empieza enlos años 60 cuando dos jóvenes Dadinho y Bené; son pequeños delicuentes de una favela en Río de Janeiro. La película cuenta el desarrollo de la vida de Buscapé (llamado También Cohete), hasta los años 70, cuando los antiguos amigos forman ideas distintas sobre el rumbo de sus vidas.
En la favela el tráfico de drogas, los sobornos, los homicidios y la delincuencia juvenil es algo cotidiano.
Durante el desarrollo de la película se abarca cerca de treinta años de historia en que los personajes se crían dentro de las favelas; sin embargo es relevante rescatar que en la vida real la filmación del rodaje cinematográfico estuvo condicionado a que el jefe de una favela diera el permiso y/o autorización para su fimación y poder brindar la seguridad que se requería para tal fin.
El jefe de la favela autorizó la realización del film con la condición de que los actores y extras fuesen los mismos residentes de la favela, a lo cual la producción accedió y aportó mayor credibilidad a la película.
Buscapé tiene 11 años y vive en Ciudad de Dios, un suburbio de Río de Janeiro. A pesar de que la vida en este barrio está dominada por robos, peleas y enfrentamientos diarios con la policía, Buscapé prefiere quedarse al margen. Él sueña con ser fotógrafo.
Por su parte Dadinho tiene su misma edad y también tiene claro su futuro, aunque muy distinto. Ambiciona convertirse en el criminal más famoso de Río de Janeiro.
Con el paso del tiempo ambos conseguirán que sus sueños se hagan realidad. Buscapé entrará a trabajar en un periódico y Dadinho, que cambia su nombre por el de Zé Pequeño, se convertirá en el narcotraficante de cocaína más temido y respetado de Río de Janeiro.
La vida en los suburbios en las grandes ciudades latinoamericanas se ha ido deteriorando progresivamente. En el caso concreto de la película se nos muestra la evolución de una urbanización construida en los años sesenta con el propósito de albergar familias sin vivienda, y que en poco tiempo acabó convertida en una ciudad marginal regida por sus propias leyes e impenetrable para quienes no viven allí. Se trata de barrios para gente pobre, en muchas ocasiones expulsados de las zonas rurales por falta de oportunidades. Una vez en la ciudad su vida cotidiana se irá degradando, sin políticas públicas y sin empleo. De hecho, los jóvenes crecen sin una socialización en el trabajo.
Progresivamente la delincuencia irá tomando mayor peso en la articulación social de la comunidad. La violencia arrastra a los habitantes de la favela como única garantía de éxito y/o de supervivencia.
La misma evolución de las formas en las que se desenvuelve la delincuencia resulta significativa: de las situaciones casi románticas de los primeros ladrones de las favelas en los años sesenta, justo cuando nace el asentamiento de Ciudad de Dios, con unos delincuentes cargados aún de inocencia, hasta el progresivo incremento de la violencia.
El uso de las armas de fuego y la expansión del narcotráfico en los años setenta, para llegar a una situación de caos total al final de la década siguiente. Un momento central en esta evolución es el momento en el que Ze Pequeño decide que lo que hay que hacer es dejar de robar y dedicarse a traficar con droga.
Por lo que desde ese momento todo adquiere unas dimensiones desproporcionadas y la economía de la droga adquiere un protagonismo fundamental en la vida de los suburbios urbanos.
Igualmente el peso social de los delincuentes varía: inicialmente nacen de la comunidad y la misma comunidad les protege. Posteriormente acaban ocupando un lugar central en la vida del barrio, lo controlan y protegen a sus habitantes de otras bandas.
Al final, el caos se instala y cada vez hay menos reglas ni pautas de conducta comunes. Pero en este proceso de degradación también hay actores externos, así la película denuncia la implicación y complicidad de la policía en la venta de armas y su corrupción.
Otro de los temas sobre los que merece llamar la atención que aborda la película es sobre la situación de los niños en la favela. A medida que pasa el tiempo, la degradación ambiental afecta también a los más chiquitos. Los niños que acaban controlando el negocio del tráfico de drogas al final de la película saben que probablemente no llegarán a adultos. Su niñez cada vez es más corta.
De esta manera habiendo abordado la sinapsis de la película es que quiero hacer unos aportes con respecto a la situación de mi país; resaltando por medio de comparaciones elementos semejantes y diferencias marcadas con respecto a algunos barrios marginales de Costa Rica.
Me parece que en Costa Rica a pesar de que el fenómeno de las favelas no es evidente, tenemos que considerar que existen barrios marginales, de escasos recursos y poco desarrollo, donde las condiciones son muy desfavorables para sus habitantes, existen problemas de delincuencia y de riesgo social.
Algunos de éstos ejemplos lo representan las comunidades de Leon XIII, Los Cuadros de Guadalupe, Ciudadela La Carpio, Los Diques de Cartago, entre otros. Estas localidaes son los barrios conflictivos de mi país a los cuales la intervención policial es reservada y escasa, no es como se manifiesta en la película Ciudad de Dios, sin embargo la diferencia se manifiesta únicamente en el espacio geográfico mundial donde se desarrollan los acontecimientos.
Estos lugares son altamente conflictivos, donde se albergan algunos delincuentes, donde las personas descentes que habitan este tipo de lugares están constantemente expuestos al peligro y sufren constantemente. Además de que tienen pocas oportunidades de salir adelante.
Las economías son escasaz y lo que abunda es la pobresa, ante tal situación sus pobladores muchas veces ante la necesidad se ven forzados a delinquir, sin que esta situación comprometa hacia la justificación del hecho delictivo.
Por su parte las manos del narcotráfico no son ajenas a éstas comunidades, y por el contrario encuentran en ellas las posibilidades de expander éste sucio e ilícito negocio, propiciando así todos los elementos delictivos que lo circundan.
Es importante por tanto, recalcar la evolución de la comunidad que sufre la delincuencia y propiciar en ellas mayor tipo de actividades y participación estatal; no podemos entonces descuidar los pequeños barrios, para que mañana no se conviertan en grandes Ciudades de Dios.
Una frase que identificó a la película fue: "Lucha y nunca sobrevivirás... corre y nunca sobrevivirás..." frase que identifica muy claramente las intenciones de la película.
El argumento empieza enlos años 60 cuando dos jóvenes Dadinho y Bené; son pequeños delicuentes de una favela en Río de Janeiro. La película cuenta el desarrollo de la vida de Buscapé (llamado También Cohete), hasta los años 70, cuando los antiguos amigos forman ideas distintas sobre el rumbo de sus vidas.
En la favela el tráfico de drogas, los sobornos, los homicidios y la delincuencia juvenil es algo cotidiano.
Durante el desarrollo de la película se abarca cerca de treinta años de historia en que los personajes se crían dentro de las favelas; sin embargo es relevante rescatar que en la vida real la filmación del rodaje cinematográfico estuvo condicionado a que el jefe de una favela diera el permiso y/o autorización para su fimación y poder brindar la seguridad que se requería para tal fin.
El jefe de la favela autorizó la realización del film con la condición de que los actores y extras fuesen los mismos residentes de la favela, a lo cual la producción accedió y aportó mayor credibilidad a la película.
Buscapé tiene 11 años y vive en Ciudad de Dios, un suburbio de Río de Janeiro. A pesar de que la vida en este barrio está dominada por robos, peleas y enfrentamientos diarios con la policía, Buscapé prefiere quedarse al margen. Él sueña con ser fotógrafo.
Por su parte Dadinho tiene su misma edad y también tiene claro su futuro, aunque muy distinto. Ambiciona convertirse en el criminal más famoso de Río de Janeiro.
Con el paso del tiempo ambos conseguirán que sus sueños se hagan realidad. Buscapé entrará a trabajar en un periódico y Dadinho, que cambia su nombre por el de Zé Pequeño, se convertirá en el narcotraficante de cocaína más temido y respetado de Río de Janeiro.
La vida en los suburbios en las grandes ciudades latinoamericanas se ha ido deteriorando progresivamente. En el caso concreto de la película se nos muestra la evolución de una urbanización construida en los años sesenta con el propósito de albergar familias sin vivienda, y que en poco tiempo acabó convertida en una ciudad marginal regida por sus propias leyes e impenetrable para quienes no viven allí. Se trata de barrios para gente pobre, en muchas ocasiones expulsados de las zonas rurales por falta de oportunidades. Una vez en la ciudad su vida cotidiana se irá degradando, sin políticas públicas y sin empleo. De hecho, los jóvenes crecen sin una socialización en el trabajo.
Progresivamente la delincuencia irá tomando mayor peso en la articulación social de la comunidad. La violencia arrastra a los habitantes de la favela como única garantía de éxito y/o de supervivencia.
La misma evolución de las formas en las que se desenvuelve la delincuencia resulta significativa: de las situaciones casi románticas de los primeros ladrones de las favelas en los años sesenta, justo cuando nace el asentamiento de Ciudad de Dios, con unos delincuentes cargados aún de inocencia, hasta el progresivo incremento de la violencia.
El uso de las armas de fuego y la expansión del narcotráfico en los años setenta, para llegar a una situación de caos total al final de la década siguiente. Un momento central en esta evolución es el momento en el que Ze Pequeño decide que lo que hay que hacer es dejar de robar y dedicarse a traficar con droga.
Por lo que desde ese momento todo adquiere unas dimensiones desproporcionadas y la economía de la droga adquiere un protagonismo fundamental en la vida de los suburbios urbanos.
Igualmente el peso social de los delincuentes varía: inicialmente nacen de la comunidad y la misma comunidad les protege. Posteriormente acaban ocupando un lugar central en la vida del barrio, lo controlan y protegen a sus habitantes de otras bandas.
Al final, el caos se instala y cada vez hay menos reglas ni pautas de conducta comunes. Pero en este proceso de degradación también hay actores externos, así la película denuncia la implicación y complicidad de la policía en la venta de armas y su corrupción.
Otro de los temas sobre los que merece llamar la atención que aborda la película es sobre la situación de los niños en la favela. A medida que pasa el tiempo, la degradación ambiental afecta también a los más chiquitos. Los niños que acaban controlando el negocio del tráfico de drogas al final de la película saben que probablemente no llegarán a adultos. Su niñez cada vez es más corta.
De esta manera habiendo abordado la sinapsis de la película es que quiero hacer unos aportes con respecto a la situación de mi país; resaltando por medio de comparaciones elementos semejantes y diferencias marcadas con respecto a algunos barrios marginales de Costa Rica.
Me parece que en Costa Rica a pesar de que el fenómeno de las favelas no es evidente, tenemos que considerar que existen barrios marginales, de escasos recursos y poco desarrollo, donde las condiciones son muy desfavorables para sus habitantes, existen problemas de delincuencia y de riesgo social.
Algunos de éstos ejemplos lo representan las comunidades de Leon XIII, Los Cuadros de Guadalupe, Ciudadela La Carpio, Los Diques de Cartago, entre otros. Estas localidaes son los barrios conflictivos de mi país a los cuales la intervención policial es reservada y escasa, no es como se manifiesta en la película Ciudad de Dios, sin embargo la diferencia se manifiesta únicamente en el espacio geográfico mundial donde se desarrollan los acontecimientos.
Estos lugares son altamente conflictivos, donde se albergan algunos delincuentes, donde las personas descentes que habitan este tipo de lugares están constantemente expuestos al peligro y sufren constantemente. Además de que tienen pocas oportunidades de salir adelante.
Las economías son escasaz y lo que abunda es la pobresa, ante tal situación sus pobladores muchas veces ante la necesidad se ven forzados a delinquir, sin que esta situación comprometa hacia la justificación del hecho delictivo.
Por su parte las manos del narcotráfico no son ajenas a éstas comunidades, y por el contrario encuentran en ellas las posibilidades de expander éste sucio e ilícito negocio, propiciando así todos los elementos delictivos que lo circundan.
Es importante por tanto, recalcar la evolución de la comunidad que sufre la delincuencia y propiciar en ellas mayor tipo de actividades y participación estatal; no podemos entonces descuidar los pequeños barrios, para que mañana no se conviertan en grandes Ciudades de Dios.
El Poder Judicial está en quiebra.
En éste artículo me refiero al Poder Judicial costarricense, que como lo cita el título ¡está en quiebra!
Utilizo como referente el artículo periodístico publicado en el periódico La Nación que circula en Costa Rica.
En síntesis, dentro del artículo se hace mención de las declaraciones del embajador Petter Cianchette residente en nuestro país acerca de la alerta que emite a sus compatriotas con respecto a lo arriesgado e inseguro que es viajar a Costa Rica, por lo que hace a modo de recomendación es sugerir a los turistas abstenerse en la medida de lo posible de hacer esos viajes turísticos.
Ante estas declaraciones y publicación periodística se ha dado toda una serie de posiciones con respecto al asunto; entre polémicas y diferencias se ha asumido las diferentes posiciones con respecto al particular, por lo que me es pertinente referirme al asunto de manera crítica y objetiva.
Comparto el criterio del señor Cianchette en que el sistema judicial costarricense posee carencias; ya que en este país es común y casi que no se altera el orden social cuando muchas personas nacionales y extrangeros acuden a las oficinas del Organismo de Investigación Judicial (O.I.J) para denunciar el robo de algún pasaporte, que posteriormente será negociado en el mercado negro, para que alguna persona lo utilicé cometiendo un delito de falsificación de identidad; que generalmente es usado por personas que poseen problemas judiciales de diversas índoles.
Además se refiere el señor Cianchette a los delitos que quedan sin castigo, o que son objeto de inpunidad. Concuerdo que en nuestro país existe un porcentaje muy alto de asuntos jurídicos que quedan sin resolver, o que tal vez se dan por sobreceídos, también los recursos de casación que se presentan muy comunmente después de que algún juzgado de primer instancia emite una sentencia, que debe ser revisada por otro organo y que muy comunmente ordena un nuevo juicio o proceso judicial desde susu inicios. ¡Esto me parece inaudito!; la razón es que si ya existe una resoluciñon judicial, ésta debe de haberse abordado con cautela, después de haber analizado todos los elementos posibles para haber dictado una sentencia, por lo que acudir a una apelación de una sala tercera (Casación), que aunque es un derecho de los imputados, me parece que es ir en detrimento del sistema judicial costarricense, que de ¡por sí!, ya está quebrado. me pregunto entonces: ¿qué pasa con el trabajo que hizo uno o varios jueces judiciales en una primera instancia?; ¿será acaso que no sirve, o que no tienen un buen fundamento para sentenciar?, o acaso, ¿ocuparemos mejores jueces capacitados que sean de verdad?, o también ¿quién tien el mayor peso en cuánto a saber que caso merece un nuevo proceso?
Por tanto es indudable que el sistema judicial costarricense esta en crisis por ésta y demás situaciones.
En tanto no concuerdo con el embajador Cianchette en querer propiciar el caos hacia sus compatriotas, pues Costa Rica no es el peor de los países, tampoco es el terror de sus visitantes, tampoco es una cueva de delincuentes; por el contrario Costa Rica tiene muchísimo que ofrecer, con sus riquezas naturales y culturales; pero pienso que como en cualquier parte del mundo hay que tomar previciones, ser cauto e informarse en cuanto al destino que se quiere abordar. El caos en Costa Rica no existe, así que no hay porque alarmarse, ¡siento que es más! lo que se habla que lo que se conoce, por lo que considero muy importante el hecho de informarse previamente.
Es cierto que la seguridad pública de nuestro país no es suficiente, sin embargo siento que se hacen importantes esfuerzos, pero la cultura del extrangero y nacional en aspectos propios de seguridad deben de mejorar.
Lamentablemente los asaltos es cosa de todos los días, sobre todo en ciertas áreas del casco central urbano de la capital (San José), pero volvemos al mismo factor de información, pues hay que ser prudente de identificar los lugares más riesgosos y las horas menos apropiadas para transitar.
En síntesis volvemos al factor de cultura de información.
Por otra parte el factor de impunidad, verdaderamente empeora la situación de quiebra del Poder Judicial, ya que en Costa Rica existe un alto índice de este principio legal, aunado a muchos factores; sin embargo no todo es tan crítico, debemos de rescatar lo hecho por los Tribunales de Flagrancia, que son eficientes en sus condenatorias en tiempo récord dentro del sistema judicial costarricense.
Los ticos somos parte responsable de este sistema judial, en ocasiones no denunciamos o porque permitimos que personas no aptas para los puestos de dirigencia sean asumidos por personajes inadecuados; sino recordemos que en años anteriores, una profesora de la asignatura de matemática para secundaria era la cabeza dentro del Ministerio de Seguridad. ¿Qué cosas no? ¡verdaderamente casi increíble, pero cierto!, eso sucede en mi país.
Se refiere el señor Cianchette de la siguente manera: "... el Poder Judicial debe de volver a estar a la altura del reto" que considero es un acierto, debemos de sanear al Poder Judicial y evitar el resquebrajamiento; evitar el tráfico de infuencias, los posibles casos de soborno, la legitimación del derecho será todo un reto para las cabecillas de dicha institución y todo un reto para la población costarricense en fiscalizar que eso suceda.
Lo que es verdaderamente importante es dar mucha importancia a los valores que los ticos buenos (¡que somos más!) podamos aportar a la sociedad costarricense.
En síntesis, no podemos obviar la delincuencia que existe, sin embargo no es un caos el que se vive; Costa Rica es un lugar agradable por visitar, pero en el que los extrangeros que quieran venir deben de adquirir cultura de conocimiento.
El sístema judicial está en crisis, sin embargo tomando las medidas apropiadas se puede levantar.
Recordemos entonces que: ¡Nunca está mas oscuro, que cuando va a amanecer!
Utilizo como referente el artículo periodístico publicado en el periódico La Nación que circula en Costa Rica.
En síntesis, dentro del artículo se hace mención de las declaraciones del embajador Petter Cianchette residente en nuestro país acerca de la alerta que emite a sus compatriotas con respecto a lo arriesgado e inseguro que es viajar a Costa Rica, por lo que hace a modo de recomendación es sugerir a los turistas abstenerse en la medida de lo posible de hacer esos viajes turísticos.
Ante estas declaraciones y publicación periodística se ha dado toda una serie de posiciones con respecto al asunto; entre polémicas y diferencias se ha asumido las diferentes posiciones con respecto al particular, por lo que me es pertinente referirme al asunto de manera crítica y objetiva.
Comparto el criterio del señor Cianchette en que el sistema judicial costarricense posee carencias; ya que en este país es común y casi que no se altera el orden social cuando muchas personas nacionales y extrangeros acuden a las oficinas del Organismo de Investigación Judicial (O.I.J) para denunciar el robo de algún pasaporte, que posteriormente será negociado en el mercado negro, para que alguna persona lo utilicé cometiendo un delito de falsificación de identidad; que generalmente es usado por personas que poseen problemas judiciales de diversas índoles.
Además se refiere el señor Cianchette a los delitos que quedan sin castigo, o que son objeto de inpunidad. Concuerdo que en nuestro país existe un porcentaje muy alto de asuntos jurídicos que quedan sin resolver, o que tal vez se dan por sobreceídos, también los recursos de casación que se presentan muy comunmente después de que algún juzgado de primer instancia emite una sentencia, que debe ser revisada por otro organo y que muy comunmente ordena un nuevo juicio o proceso judicial desde susu inicios. ¡Esto me parece inaudito!; la razón es que si ya existe una resoluciñon judicial, ésta debe de haberse abordado con cautela, después de haber analizado todos los elementos posibles para haber dictado una sentencia, por lo que acudir a una apelación de una sala tercera (Casación), que aunque es un derecho de los imputados, me parece que es ir en detrimento del sistema judicial costarricense, que de ¡por sí!, ya está quebrado. me pregunto entonces: ¿qué pasa con el trabajo que hizo uno o varios jueces judiciales en una primera instancia?; ¿será acaso que no sirve, o que no tienen un buen fundamento para sentenciar?, o acaso, ¿ocuparemos mejores jueces capacitados que sean de verdad?, o también ¿quién tien el mayor peso en cuánto a saber que caso merece un nuevo proceso?
Por tanto es indudable que el sistema judicial costarricense esta en crisis por ésta y demás situaciones.
En tanto no concuerdo con el embajador Cianchette en querer propiciar el caos hacia sus compatriotas, pues Costa Rica no es el peor de los países, tampoco es el terror de sus visitantes, tampoco es una cueva de delincuentes; por el contrario Costa Rica tiene muchísimo que ofrecer, con sus riquezas naturales y culturales; pero pienso que como en cualquier parte del mundo hay que tomar previciones, ser cauto e informarse en cuanto al destino que se quiere abordar. El caos en Costa Rica no existe, así que no hay porque alarmarse, ¡siento que es más! lo que se habla que lo que se conoce, por lo que considero muy importante el hecho de informarse previamente.
Es cierto que la seguridad pública de nuestro país no es suficiente, sin embargo siento que se hacen importantes esfuerzos, pero la cultura del extrangero y nacional en aspectos propios de seguridad deben de mejorar.
Lamentablemente los asaltos es cosa de todos los días, sobre todo en ciertas áreas del casco central urbano de la capital (San José), pero volvemos al mismo factor de información, pues hay que ser prudente de identificar los lugares más riesgosos y las horas menos apropiadas para transitar.
En síntesis volvemos al factor de cultura de información.
Por otra parte el factor de impunidad, verdaderamente empeora la situación de quiebra del Poder Judicial, ya que en Costa Rica existe un alto índice de este principio legal, aunado a muchos factores; sin embargo no todo es tan crítico, debemos de rescatar lo hecho por los Tribunales de Flagrancia, que son eficientes en sus condenatorias en tiempo récord dentro del sistema judicial costarricense.
Los ticos somos parte responsable de este sistema judial, en ocasiones no denunciamos o porque permitimos que personas no aptas para los puestos de dirigencia sean asumidos por personajes inadecuados; sino recordemos que en años anteriores, una profesora de la asignatura de matemática para secundaria era la cabeza dentro del Ministerio de Seguridad. ¿Qué cosas no? ¡verdaderamente casi increíble, pero cierto!, eso sucede en mi país.
Se refiere el señor Cianchette de la siguente manera: "... el Poder Judicial debe de volver a estar a la altura del reto" que considero es un acierto, debemos de sanear al Poder Judicial y evitar el resquebrajamiento; evitar el tráfico de infuencias, los posibles casos de soborno, la legitimación del derecho será todo un reto para las cabecillas de dicha institución y todo un reto para la población costarricense en fiscalizar que eso suceda.
Lo que es verdaderamente importante es dar mucha importancia a los valores que los ticos buenos (¡que somos más!) podamos aportar a la sociedad costarricense.
En síntesis, no podemos obviar la delincuencia que existe, sin embargo no es un caos el que se vive; Costa Rica es un lugar agradable por visitar, pero en el que los extrangeros que quieran venir deben de adquirir cultura de conocimiento.
El sístema judicial está en crisis, sin embargo tomando las medidas apropiadas se puede levantar.
Recordemos entonces que: ¡Nunca está mas oscuro, que cuando va a amanecer!
El Abogado del Diablo
Una película protagonizada por los personajes de Kevin Lomas, (interpretado por el actor Keanu Reeves), el diablo protagonizada por (Al Pacino) y la esposa del abogado representada por la actriz (Charlize Theron).
La trama de la película se se darrolla cuando Kevin un abogado exitoso con una serie de casos resueltos a su favor es invitado a trabajar en una firma de abogados muy prestigiosa de la ciudad de Nueva York.
Conoce a Jhon Milton (el diablo), jefe de dicha firma de abogados y es en ese momento que su relación matrimonial tan ejemplar empieza a resquebrajarse. Aunado a este hecho es que en la cumbre de su carrera litigante le es asignado un caso por triple homicio y es entonces cuando la joven pareja deciden por tener un hijo, sin embargo una serie de eventos empiezan a manifestarse.
La madre de Kevin una señora que profesa el cristianismo, viaja a New York para visitar a sus familiares; al darse cuenta que el patron de Kevin, es Jhon Milton y lo identifica como el padre de Kevin descide regresarse a New York.
La esposa de Kevin tiene un sueño, en el que se le presenta como contenido que ella no es capaz de tener hijos y entra en una depresión y aspectos de locura, por lo que se le sugiere a Kevin dejar el caso para que atienda a su esposa, cosa que él (Kevin) ¡no ve! viable, ya que él está afanado y muy interesado en lograr concluir el caso que lleva con mucho exito.
Después de avanzado el proceso jurídico Kevin se da cuenta que el imputado es culpable, aún así decide seguir con el caso y logra liberarlo; mientras su esposa es atacada por el diablo y logra refugiarse en una iglesia, sin embargo, posteriormente es internada en un Hospital Psiquiátrico.
Kevin empieza entonces a alucinar; la madre regresa nuevamente de New York y le cuenta a Kevin la verdad sobre Milton ¡su padre!; mientras su esposa empeora en el hospital y decide suicidarse.
Kevin se molesta con Milton y es cuando decide matarlo, después de dispararle se evidencia que Milton no sufre daño alguno y le confieza a Kevin su verdad, la cual manifiesta que el es el diablo y Kevin su hijo.
El diablo le propone a Kevin que se una a él en procura de conquistar el mundo y que se relacione intimamente con fines reproductivos con una de sus hijas predilectas para que de ellos nazca el anticristo; pero al parecer cuando Kevin estaba a punto de acceder, se suicida.
Finalmente al momento de tomar esa descisión su cuerpo reacciona y retrocede en el tiempo y tiene la oportunidad de rehacer su vida como una segunda oportunidad, pero igualmente es tentado y todo regresa al inicio de la trama nuevamente; pero él de la experiencia vivida anteriormente responde a la ética profesional, sin embargo es tentado por un periodista (el diablo rencarnado en otro personaje) y bajo el criterio de que Kevin le dará una entrevista manifiesta: ¡Vanidad, definitivamente mi pecado favorito!
En cuanto a con ¿cuál de los personajes me identifico y por qué?
Quiero manifestar que me identifico con los tres personajes protagonistas el ¿por qué?, lo manifiesto a continuación:
Primero me identifico con Kevin, porque indudablemente desde el ambiente profesional ¿quién no quisiera ser como él? Indudablemente desde la arista profesional, los que estamos dentro del ambiente jurídico quisieramos ser excelentes abogados, llevar los mejores casos y ganarlos, ser reconocidos y tener prestigio. También tener aunque sea en principio la imagen de un matrimonio felíz y completo, sin embargo, a criterio muy personal me identifico mucho con el personaje y principalmente hacia el final de la película con el proceder profesional dándole su lugar a la ética, misma que debe de prevalecer sino en la totalidad en la mayoría de los seres humanos, ya que el prestigio etico de cualquier ser humano no tiene precio.
Me identifico también con la esposa de Kevin, pues nadie es ajeno a las preciones, a los problemas, a los ataques del diablo, a las dificultades, a cualquier tipo de situación que se nos pueda presentar; sin embargo discrepo en que el suicidio es la salida, pues, como personas responsables, éticas y serias debemos de buscar las soluciones correctas para las situaciones incorrectas o difíciles de llevar.
Con respecto a Jhon Milton (el diablo), es importante recalcar que me identifico únicamente con el poder, pues sería ¡una farsa!, disfrazar la atracción y motivación que sentimos los seres humanos cuando tenemos el poder.
Por tanto es éste mi análisis de la película de El Abogado del Diablo, con una breve síntesis de los hechos y mi posición con respecto a la identificación propia para con los personajes.
ya que ¡A buen capellán mejor sacristán!
La trama de la película se se darrolla cuando Kevin un abogado exitoso con una serie de casos resueltos a su favor es invitado a trabajar en una firma de abogados muy prestigiosa de la ciudad de Nueva York.
Conoce a Jhon Milton (el diablo), jefe de dicha firma de abogados y es en ese momento que su relación matrimonial tan ejemplar empieza a resquebrajarse. Aunado a este hecho es que en la cumbre de su carrera litigante le es asignado un caso por triple homicio y es entonces cuando la joven pareja deciden por tener un hijo, sin embargo una serie de eventos empiezan a manifestarse.
La madre de Kevin una señora que profesa el cristianismo, viaja a New York para visitar a sus familiares; al darse cuenta que el patron de Kevin, es Jhon Milton y lo identifica como el padre de Kevin descide regresarse a New York.
La esposa de Kevin tiene un sueño, en el que se le presenta como contenido que ella no es capaz de tener hijos y entra en una depresión y aspectos de locura, por lo que se le sugiere a Kevin dejar el caso para que atienda a su esposa, cosa que él (Kevin) ¡no ve! viable, ya que él está afanado y muy interesado en lograr concluir el caso que lleva con mucho exito.
Después de avanzado el proceso jurídico Kevin se da cuenta que el imputado es culpable, aún así decide seguir con el caso y logra liberarlo; mientras su esposa es atacada por el diablo y logra refugiarse en una iglesia, sin embargo, posteriormente es internada en un Hospital Psiquiátrico.
Kevin empieza entonces a alucinar; la madre regresa nuevamente de New York y le cuenta a Kevin la verdad sobre Milton ¡su padre!; mientras su esposa empeora en el hospital y decide suicidarse.
Kevin se molesta con Milton y es cuando decide matarlo, después de dispararle se evidencia que Milton no sufre daño alguno y le confieza a Kevin su verdad, la cual manifiesta que el es el diablo y Kevin su hijo.
El diablo le propone a Kevin que se una a él en procura de conquistar el mundo y que se relacione intimamente con fines reproductivos con una de sus hijas predilectas para que de ellos nazca el anticristo; pero al parecer cuando Kevin estaba a punto de acceder, se suicida.
Finalmente al momento de tomar esa descisión su cuerpo reacciona y retrocede en el tiempo y tiene la oportunidad de rehacer su vida como una segunda oportunidad, pero igualmente es tentado y todo regresa al inicio de la trama nuevamente; pero él de la experiencia vivida anteriormente responde a la ética profesional, sin embargo es tentado por un periodista (el diablo rencarnado en otro personaje) y bajo el criterio de que Kevin le dará una entrevista manifiesta: ¡Vanidad, definitivamente mi pecado favorito!
En cuanto a con ¿cuál de los personajes me identifico y por qué?
Quiero manifestar que me identifico con los tres personajes protagonistas el ¿por qué?, lo manifiesto a continuación:
Primero me identifico con Kevin, porque indudablemente desde el ambiente profesional ¿quién no quisiera ser como él? Indudablemente desde la arista profesional, los que estamos dentro del ambiente jurídico quisieramos ser excelentes abogados, llevar los mejores casos y ganarlos, ser reconocidos y tener prestigio. También tener aunque sea en principio la imagen de un matrimonio felíz y completo, sin embargo, a criterio muy personal me identifico mucho con el personaje y principalmente hacia el final de la película con el proceder profesional dándole su lugar a la ética, misma que debe de prevalecer sino en la totalidad en la mayoría de los seres humanos, ya que el prestigio etico de cualquier ser humano no tiene precio.
Me identifico también con la esposa de Kevin, pues nadie es ajeno a las preciones, a los problemas, a los ataques del diablo, a las dificultades, a cualquier tipo de situación que se nos pueda presentar; sin embargo discrepo en que el suicidio es la salida, pues, como personas responsables, éticas y serias debemos de buscar las soluciones correctas para las situaciones incorrectas o difíciles de llevar.
Con respecto a Jhon Milton (el diablo), es importante recalcar que me identifico únicamente con el poder, pues sería ¡una farsa!, disfrazar la atracción y motivación que sentimos los seres humanos cuando tenemos el poder.
Por tanto es éste mi análisis de la película de El Abogado del Diablo, con una breve síntesis de los hechos y mi posición con respecto a la identificación propia para con los personajes.
ya que ¡A buen capellán mejor sacristán!
domingo, 27 de marzo de 2011
Sofismo
El término sofismo proviene del griego sophía que significa sabiduría y también del griego sophós que su significado se refiere a sabio.
En la Grecia del periódo clásico se relacionaba el término de sofistas a los profesionales y encargados de enseñar la sabiduría.
Posteriormente con el tiempo se le añadiría un significado más preciso, que define el término sofismo como: el arte prático del buen gobierno, y el cual fue usado para denotar cualidades de los siete sabios de Grecia. Más adelante surgen diferencias de criterio en su propio significado; pues los unos definen como sophós a las personas que dan utilidad a lo sabido; mientras que los otros poseen una tendencia contraria, siendo así el conocimiento por naturaleza o innhato.
Conforme trancurre el periódo de tiempo el significado del término sophós adquiere un significado despectivo propiamente dicho, es decir el termino adquiere una aproximación a lo que conocemos como charlatán, vacilador o poco serio.
Por tanto más comunmente el término sofista está relacionado hacia los educadores y su remuneración recibida por tal actividad; como lo mencionó Sócrates en alguno de sus discursos; también el vocablo está relacionado a la inteligencia y sabiduría; así como el formalismo de las palabas que usan las personas, pues en el uso de las palabras se puede embelezar o envenenar un significado, una idea, una propuesta o hasta la forma de pensar de una persona; ya que la persuación no está al servicio de la verdad sino que está ligada a los intereses del que da un discurso determinado.
Por lo tanto a éste arte se le denomina "conducción de almas", lo que posteriormente Platón denominó "captura de almas"; este fenómeno funciona algo similar a como funciona la estructura política de candidatos presidenciales aspirantes a la cabeza del gobierno de un determinado lugar, pues a base de promesas de campaña y ofrecimientos que no están seguros de cumplir persuaden a los adeptos con el fin de lograr su voto y poder así alcanzar su objetivo, pues quien da el dicurso está buscando beneficiarse con algo en sus propios intereses.
Por lo que la verdad es un término muy subjetvo, pues cada quien tiene su propia verdad, y no así una verdad válidad para todos.
En la Grecia del periódo clásico se relacionaba el término de sofistas a los profesionales y encargados de enseñar la sabiduría.
Posteriormente con el tiempo se le añadiría un significado más preciso, que define el término sofismo como: el arte prático del buen gobierno, y el cual fue usado para denotar cualidades de los siete sabios de Grecia. Más adelante surgen diferencias de criterio en su propio significado; pues los unos definen como sophós a las personas que dan utilidad a lo sabido; mientras que los otros poseen una tendencia contraria, siendo así el conocimiento por naturaleza o innhato.
Conforme trancurre el periódo de tiempo el significado del término sophós adquiere un significado despectivo propiamente dicho, es decir el termino adquiere una aproximación a lo que conocemos como charlatán, vacilador o poco serio.
Por tanto más comunmente el término sofista está relacionado hacia los educadores y su remuneración recibida por tal actividad; como lo mencionó Sócrates en alguno de sus discursos; también el vocablo está relacionado a la inteligencia y sabiduría; así como el formalismo de las palabas que usan las personas, pues en el uso de las palabras se puede embelezar o envenenar un significado, una idea, una propuesta o hasta la forma de pensar de una persona; ya que la persuación no está al servicio de la verdad sino que está ligada a los intereses del que da un discurso determinado.
Por lo tanto a éste arte se le denomina "conducción de almas", lo que posteriormente Platón denominó "captura de almas"; este fenómeno funciona algo similar a como funciona la estructura política de candidatos presidenciales aspirantes a la cabeza del gobierno de un determinado lugar, pues a base de promesas de campaña y ofrecimientos que no están seguros de cumplir persuaden a los adeptos con el fin de lograr su voto y poder así alcanzar su objetivo, pues quien da el dicurso está buscando beneficiarse con algo en sus propios intereses.
Por lo que la verdad es un término muy subjetvo, pues cada quien tiene su propia verdad, y no así una verdad válidad para todos.
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